Tromsø (Parte 3) Tercera y ultima cacería de auroras

Esta no es la imagen más linda de las auroras boreales del post, pero lo mejor dejamos para el final si?

Un poco de la ciudad de día

Para empezar, recorremos un poco la ciudad con este tipo de luz y sin tanta nieve, recorremos un poco por las calles y así les muestro un poco del estilo de los edificios. Además, una foto del Burger King más al norte del mundo.

Pasamos de nuevo por el bar más antiguo de la ciudad, pegado al edificio de la cervecería MACK del que hablamos en el primer post de Tromsø. También vemos que está unido con el edificio de enfrente por un túnel aéreo. Este era el que correspondía a la fábrica antes de mudarse. Al costado todavía se puede ver una pintura antigua que tiene el nombre de Cerveria Mack (Mackøl).

A pocos metros llegamos a Polaria.

Para mejor ubicación mental, en la foto de abajo vemos Polaria al fondo (el edificio que parecen piezas de domino) y una casita marrón al costado donde vemos la palabra Mack. Esta es una caseta dentro del estacionamiento que vemos en la foto de arriba.

Polaria fue obra de la oficina arquitectónica JAF. El diseño es la representación de hielos que son empujados a tierra firme por el mar Ártico. Dentro cuenta con un inmenso acuario, un cine panorámico y otros medios de dar a conocer sobre el medioambiental ártico y la importancia de éste en el mundo. Nos cuenta sobre las distintas especies de animales y los fenómenos naturales que suceden en la zona. Ah! y por supuesto: el acuario es el Acuario Más al Norte del Mundo.

Además, muchos visitan el edificio por su belleza y también porque la tienda dentro cuenta con varios interesantes productos relacionados al tema polar.

El «vidrio» que se ve al lado es la protección del MS Polstjerna o Estrella Polar, un barco de madera que se utilizaba para cacería de focas y es el mejor conservado de su tipo. Fue construido en 1949 y tiene en su haber 33 temporadas de caza con cerca de 100.000 focas en total.

La estatua de Helmer Hanssen recuerda a uno de los cinco exploradores primeros en llegar al Polo Sur junto con la expedición de Roald Amundsen de la que hablamos en el post anterior.

Desde aquí tenemos una hermosa visual del paisaje y también podemos ver parte del edificio de Polaria al costado.

Recorremos un poco pues nos dirigimos al otro extremo de la ciudad, al puente y de ahí cruzamos hasta el teleférico que nos lleva a la montaña. El horario? el atardecer, que a pesar que dura más o menos 5 horas, la forma en la que va cambiando es indescriptible. Pero no me adelanto. Ya llegaremos.

El clima no parece prometer, al menos la montaña a donde vamos se puede ver desde aquí. Abajo, la Catedral del Artico apenas se distingue.

Uno de los Pubs de la ciudad.

Si es la primera vez que vistan el blog, no crean que es solo una galería de fotos, pero estos lugares ya recorrimos y conocimos en las entradas anteriores a este post. Tromsø Parte 1 y Parte 2.

En la foto de abajo se ve un edificio rojo, al fondo, otro edificio rojo que es el Burger King. Detrás, no visible pero en la calle de atrás, la Biblioteca. Todo esta muy cerquita por aquí.

Este cartel de señalización significa «Atracción Turística» y no la tecla «Command». Abajo nos indica la dirección al Museo Polar.

Cruzando el puente nos encontramos con quien? Con un Candado del Amor. En cada post les comento sobre los Candados del Amor. Comencé mis viajes odiando los candados del amor, pero cada vez los quiero más. Me recuerdan a otros lugares y me hacen pensar como a lo largo y ancho del mundo la gente piensa y anhela más o menos las mismas cosas. Aparentemente me voy sensibilizando en cada viaje.

Amados y odiados, vale la pena documentarlos.

Si quieren saber más sobre los candados del amor visiten nuestro post sobre Frankfurt.

Llegamos al otro lado y vemos que el sol se esta poniendo. Lentamente.

El atardecer más lindo del  mundo

Detrás de los banderines es el punto de donde saldremos y el «caminero» que se ve en medio de los arboles es el camino que utiliza también el teleférico y el que puede utilizar cualquiera para bajar o subir pues los tickets también se pueden adquirir de un solo tramo. Creo que esta es una practica más usual en verano que en invierno.

La foto de arriba, mirando al frente. A mis espaldas, la foto de abajo. Noten como empiezan a cambiar los colores del cielo. Esto sucederá a lo largo de toda la visita. Los cambios en coloración no fueron intencionales ni producto de photoshop. La realidad es que mirando en distintas direcciones los colores cambian por completo. Es asombroso y no quiero distraerles con comentarios pero les prometo que este es el atardecer más hermoso que vi hasta hoy. No solo por los colores sino también el ambiente que nos rodea. El blanco de la nieve y los POTENTES vientos hacen que sea una experiencia absolutamente extraordinaria. Los vientos empiezan a notarse a medida que sube el teleférico pues este se balancea. En ocasiones deja de funcionar debido a los fuertes vientos.

Sala de espera para tomar el teleférico.

En la cima, la casa nos ofrece un primer mirador y una cafetería con baños. También podemos refugiarnos del frío, pues el segundo mirador queda a unos 200 metros los cuales aparentan ser 5000 metros por los fuertes vientos que en ocasiones no nos permite siquiera abrir los ojos.

La foto de arriba, mirando a la izquierda. La foto de abajo, mirando a la derecha.

Me dicen que no les parece mirar dentro de una bola de nieve? de esas de vidrio que se sacude? Estoy enamorada de este lugar.

Les cuento la verdad. Lo sacudones de viento me dieron miedo, pero lo haría diariamente pues la recompensa de llegar arriba vale la pena.

Observen la foto de abajo, este es el color que tenemos al llegar. Esta foto repetiremos antes de bajar para que vean la diferencia.

Desde aquí es facil ver la «isla». Casi como se puede ver en el mapa.

Esta foto de abajo es explicativa. Nos encontramos en el mirador, desde aquí podemos ver el cable que corresponde al teleférico. Si se fijan al fondo a la izquierda hay puntitos negros. Son personas y estas están recorriendo el mirador largo que hay acá arriba. En un rato les llevamos allí.

No me deja de sorprender lo tranquilo que parece todo mirando en las fotos. Pero la verdad es que el viento es fuerte realmente.

Ahora que empieza a oscurecerse es cuando empieza la magia. Por un lado, todo queda más azulado con naranja que es hacia el lado donde esta el sol. Pero en el lado contrario todo empieza a tomar una tonalidad entre rosa y lila. Les dejo con las imágenes.

Foto de arriba mirando a la izquierda. Foto de abajo, mirando a la derecha.

Foto de arriba mirando a la izquierda. Foto de abajo, mirando a la derecha.

Foto de arriba mirando a la izquierda. Foto de abajo, mirando a la derecha.

Entramos a refugiarnos del viento, desde aquí continuaremos disfrutando del cambio de colores hasta la hora de bajar y tomar el bus que nos lleva a nuestra última noche de búsqueda de auroras boreales.

Este es el lugar que les dije, se acuerdan? La primera foto que tomamos al subir? Vieron como cambió por completo?

Bueno, ahora a bajar.

Esperamos más o menos 40 minutos y el lila se fue apagando. Como les dije, el atardecer dura muchas horas pero el cambio en los colores es muy rápido. No fue planeado, es decir, queríamos estar al atardecer pero no conocíamos muy bien el horario o el comportamiento del sol. Tampoco teníamos en cuenta la espera para subir o el cruce del puente y todo lo demás. Nos consideramos bendecidos pero en caso que busquen planear, los datos de la foto son:

16:30 del 15 de febrero del 2015.

En esta zona los contraste arquitectonicos son llamativos. Casas muy tradicionales y otras modernas unas a lado de otras.

Auroras boreales en su máximo esplendor

Les relato lo sucedido y ustedes luego disfrutan de las imágenes y nos despedimos.

Tomamos el bus y fuimos al mismo punto que fuimos la noche anterior. Apenas llegamos y miramos al cielo y las luces eran visibles ya a simple vista. Eran las 8pm y ya podíamos ver luces. Nos emocionamos y comenzamos a tomar fotos. Luego de un par de horas nos dicen que vamos a mudarnos de posición. La verdad que no me simpatizó pues tenia miedo que en el traslado las luces se vayan y no quería perderme ni un segundo.

Llegamos al segundo punto y las luces empezaron a ser cada vez mas fuertes. Como son? Bueno, primero se empieza a ver una mancha grisácea en el cielo, con la misma forma que va a tomar pero gris. Luego el gris se va poniendo verdoso y luego el verde es cada vez mas intenso hasta que la intensidad se apaga hasta desaparecer. Aparecen y desaparecen. Pero…

Nos dicen que volveremos a mudarnos de ubicación, a la tercera y ultima. Al costado de una entrada de agua de mar donde el paisaje destaca aun más la belleza del espectáculo. Y es aquí donde las luces muestran todo su esplendor. Primero, son INTENSAS. Constantemente aparecen y desaparecen tomando espacios enromes del cielo, hay veces atravesando de un extremo a otro. Pero lo más asombroso fue que en un momento de intensidad empezaron a moverse.

Sí, como se suele ver en los time-lapse, las auroras se mueven. Es algo indescriptiblemente asombroso. Una mancha ENORME de luz verde en el cielo empieza a bailar. No existe otra palabra con la que pueda describir.

En momentos parecía como que en el cielo, alguien tomaba un tubito con «luz verde» y soplaba para hacerlo ir de un extremo a otro.

En un punto la intensidad de la luz era tal que la nieve tomo color verdoso y toda la nieve y el agua era en distintas tonalidades de verde.

…y así, se apagó el show.

Normalmente no tiendo a sugerir lugares a visitar, pero las Auroras Boreales son un fenómeno natural que promete sobrepasar todo tipo de expectativas. Así como fue contado en tres partes este relato es tambien para dar a conocer las complicaciones de la experiencia. Al ser un «fenómeno natural» existen inesperados sucesos que hacen que un viaje de una noche tenga sus riesgos. Tuvimos la gracia de ver la intensidad en diferentes fases. La primera noche duró segundos, la segunda fue un poco más extenso pero un 10% de lo que pudimos ver hoy. La noche en que llegamos no salieron buses de la ciudad porque una avalancha de nieve había cerrado un tramo de la ruta utilizada para salir de la ciudad.

Varias de las personas que estaban con nosotros ya habían experimentado las auroras en otros puntos del globo (Alaska, Islandia, Groenlandia) pero todos estuvieron de acuerdo que los paisajes que ofrece Noruega son excepcionales. Esto se debe a los fiordos y montañas.

Sin duda, el viaje que con más ganas quiero repetir.

Espero que hayan disfrutado y les espero la próxima semana! Y no te olvides de subscribir!

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