San Diego (Parte 1) – USS Midway y un poco de mar

San Diego es una de las ciudades más mimadas de Estados Unidos y se debe a que su clima es también uno de los más codiciados. Con unas temperaturas que oscilan entre 18 y 25 grados se podrán imaginar el placer de no derretirse de calor ni sufrir el frío extremos que se puede tener en otras zonas del país. Pero esta estabilidad en el clima es también la que le da a sus habitantes ese aire despreocupado y feliz que se puede sentir en todas partes. A pocos kilómetros de Mexico, se ve la fuerte influencia de la cultura mexicana no solo en la infinidad de restaurantes de comida mexicana sino también en artículos decorativos y otros detalles que nos llaman la atención en la ciudad.

Nosotros apenas recorrimos unos pocos de los cientos de lugares famosos e importantes que tiene la ciudad. Con promesa de volver algunos serán solo mencionados preparados para la próxima visita.

Entre los lugares que no vamos a visitar están Coronado y Balboa Park .

El portaaviones USS Midway

Como primer lugar turistico visitamos el USS MIDWAY. Este portaaviones fue el más grande del mundo hasta el año 1955. Era tan grande que no podía siquiera transitar por el canal de Panamá. Actualmente esta abierto al publico y dentro tiene un inmenso museo que recorreremos en este post.

Al costado, vemos pasar a varios barcos de turistas. San Diego es una ciudad turística y apareciendo entre las 20 ciudades más seguras de USA, además de sus muchísimos parques y lugares de esparcimiento sumado a las numerosas playas pueden imaginarse que no necesita demasiada propaganda para atraer a gente de todo el mundo. Para completar, San Diego es llamada de la Capital de la Cerveza Artesanal con más de 100 cervecerías celebran a esta bebida durante una semana entera cada Noviembre. Un estilo se destaca y es la Double IPA o Imperial Indian Pale Ale la cual es también conocida como San Diego Pale Ale debido a que fue esta ciudad la que adoptó este particular estilo para dar rienda suelta a su creatividad cervecera.

Volviendo al USS Midway, nos dirigimos al acceso que se hace desde el estacionamiento.

San Diego tiene importancia histórica naval. Es actual sede de la flota naval más grande del mundo y uno de los mayores centros de reclutamiento del país. Aquí podemos citar, cifras y más cifras, empleos relacionados a la actividad naval, empresas constructoras de submarinos y barcos y mucho más. Muchos barcos llevan el nombre de USS San Diego en honor a la ciudad debido a la gran importancia de ésta en lo que respecta a la actividad naval.

Desde afuera podemos ver los aviones en la parte superior del buque. A medida que nos acercamos nos damos cuenta de sus dimensiones. Este gigantesco buque estuvo en operaciones por un total de 47 años, desde 1945 hasta 1992, y entre sus misiones se encuentra, por ejemplo, la de la Guerra de Vietnam.

En 1991 directamente desde Pearl Harbor se dirigió a San Diego y de ahí aun pasarían más de diez años para convertirse en el museo que es hoy. El museo fue inaugurado en el 2004 luego de una serie de restauraciones y preparaciones para esto. Antes, una ceremonia marcaba el final de una era para este portaaviones el cual fue también retratado en documentales y utilizado en algunas películas.

Subimos, y como es tradicional en Estados Unidos, ningun detalle está pasado por alto. Nos sentimos casi unos marineros más.

Desde aqui podemos ver todo el estacionamiento, desde el otro lado tendremos una vista distinta.

La entrada al museo va acompañada de audio guía por lo que se puede hacer al ritmo que mejor le parezca a cada uno. Dependiendo de su interés en los aviones y barcos este puede ser un larguísimo e infinito recorrido. La cantidad de información es abrumadora, pero bueno, con 47 años de servicio como portaaviones estadounidense, no se espera menos.

25 aviones, 60 exposiciones y un par de cortometrajes nos dan un interesante viaje en el tiempo. Podemos ver como fueron avanzando y cambiando las tecnologías y también en que tiempo de la historia sucedieron.

El avión de la foto de abajo tiene como detalle curioso, las ruedas.

Actualmente éste es el museo memorial de portaaviones más grande del mundo y más de 800.000 personas al año lo visitan.

Cabe destacar que las misiones del USS Midway no solo fueron de guerra, ya también sirvió en misiones de rescate y de entrenamiento.

En sus 300 metros de largo podemos recorrer las distintas salas de esta ciudad flotante. Las cadenas, los kioscos, los dormitorios, y mucho más. Un recorrido rápido nos lleva cerca de 3 horas.

Ademas de las 25 aeronaves restauradas, el museo tiene simuladores, tienda regalos y un café con vista el agua. Un interesante descanso antes de subir al nivel superior y ver la pista de donde más de 65 aviones eran transportados.

Que hay al otro lado de la baranda? pues una de mis obras preferidas, pero solo espiaremos un poco y les cuento mejor más adelante.

La cubierta tiene 16.000 metros cuadrados y ademas ofrece una bellísima vista 360 de la ciudad.

«Dedicado a las mujeres de la marina: Olas, enfermeras, esposas»

Anualmente más de 700 eventos se realizan en este museo flotante. Entre los actos oficiales también unos menos formales como partidos de basquet y un episodio del famoso programa American Idol.

Se puede entrar a la cabina de varios de los aviones expuestos. Cada uno tiene una particularidad y un uso especial.

Damos por terminado el recorrido y «cruzamos» a la plaza de enfrente.

Unconditional Surrender

«Unconditional Surrender» es el nombre de esta interesante obra. A primera vista les puede parecer que es la reproducción de la famosa foto de Eisenstaedt pero la verdad es que ésta está basada en la foto de Jorgensen que fue tomada en el MISMO momento pero desde otro ángulo. En los links sobre los nombre pueden ver la sutil diferencia entre ambas fotos.

Esta obra es de autoría del artista Seward Johnson. Amado y odiado por muchos, la instalación de esta obra resultó en la renuncia de algunos de los miembros de la Junta del Puerto de San Diego. Sin embargo, el museo Midway se encargó de juntar el millón de dolares necesario para instalar esta gigantesca obra en bronce pintada.

Unconditional Surrender es Rendición Incondicional. Un término utilizado en tiempos de guerra que implica la rendición de una parte a la que no se le otorgan garantías. Actualmente, existen garantías tácitas que son las que otorga el Derecho Internacional.

Un dato interesante es que en las fotos de Jorgensen no pueden verse los pies de la pareja, estos pies están reproducidos exactamente como se pueden ver en la foto de V-J Day que es la de Eisenstaedt. El problema es que la foto de Jorgensen es de dominio público pero la de Eisenstaedt es de propiedad de la revista Life. Este fue también uno de los motivos de la polémica pues los compradores, al enterarse de este «detalle» temían que su inversión se viese afectada por batallas legales en lo que respecta a derecho de autor.

En principio las estatuas, pues se hicieron varias, eran de aluminio y espuma, pero en algunos lugares fueron compradas en materiales más resistentes y se volvieron de exhibición permanente. La primera en llegar a San Diego era de aluminio y espuma y fue en condición de préstamo. Del 2007 al 2012 fue atacada por críticos de arte, periodistas y todo tipo de personas pero también fue defendida por otros y fueron los defensores los que lograron su compra y reinstalación, ya en bronce, el 11 de febrero del 2013.

Ah, si se fijan en la foto de abajo van a ver que entre los nombres mencionados en las placas del memorial se encuentra «En Honor a Chris Lewnes, Piloto Stephen Ovlan de Top Gun..» Esto se debe a que la escuela Top Gun se estableció originariamente en San Diego. Es la United States Navy Strike Fighter Tacitas Instructor más conocida como Top Gun y se encarga de entrenar a pilotos para combates aéreos.

La película de 1986 con Tom Cruise esta basada en esta escuela de entrenamiento.

Al salir vemos otra estatua de bronce. Esta nos muestra a un marinero volviendo a su familia. No pude acercarme para ver quien es el autor de la obra pero si saben por favor no dejen de comentar.

Un poco de playa y bahía en San Diego

Nos dirigimos a una parte distinta de San Diego. Vamos hacia una de las zonas de playa. Recorremos un poco el barrio y vamos a la playa para ver por primera vez en mi vida, un atardecer con el sol cayendo directamente al mar. Pero primero vamos a la bahía.

Limpia, ordenada, con grandes calles y centenas de locales nocturnos y restaurantes, bares, se conoce a esta como ciudad veraniega. Una ciudad encantadora en todas sus zonas. Todas distintas, moderna, autentica, en ocasiones lujosa y en otras relajada. Podemos decir que hay para todos los gustos. El centro se caracteriza por los rascacielos y las oficinas, pero aquí parece que siempre todos están de vacaciones. No en vano más de 32 millones de personas al año la visitan.

Esta es la bahía. Calma, tranquila. Bellísima. Se nota la tranquilidad verdad? Si no me equivoco esta se llama Sail Bay, pero no se confundan con la Bahia de San Diego. Esta es Sail Bay en Mission Bay. La bahía de San Diego tiene 19 kilometros y colinda con otras ciudades. Para distinguir entre ellas nada mejor que una vista en el mapa.

La actividad portuaria de la ciudad es tan grande que no solo trabaja con cargamentos sino que también con más de 100 de cruceros anualmente. Esta bahía en cambio es un parque. El más grande del mundo en su tipo.

1.800 hectáreas de parque acuático para hacer todo tipo de deportes, y si no les apetece pueden caminar y patinar en los 43 kilometros de costa de los cuales casi la mitad son de arena. Si les apetece más la verdadera playa a menos de cien metros están Mission Beach y Ocean Beach que es a donde iremos enseguida para ver el atardecer.

A mi que me gusta más sentirme sola en un inmenso lugar. Me enamoré de Mission Bay pero para los que le gusta más el ruido y el movimiento, está la playa bien cerca. Con actividad nocturna, bares y restaurantes no se sorprendan de encontrar cientos de jóvenes disfrutando de este ambiente de vacación eterna.

Aquí varias tiendas nos ofrecen el tradicional «abrigo californiano». Este abrigo es conocido como Baja Hoodie debido a que se popularizó en Baja California. También lleva el menos afortunado nombre de Drug Rug. Consiste en un abrigo con bolsillo tipo canguro, capucha y esta hecho en material de poncho mexicano a pesar que actualmente ya se hacen de cualquier material. Fueron especialmente populares en los años 70 asociados a surfistas californianos que iban a Baja California en Mexico y al volver traían esta prenda la cual era especial para el fresco nocturno de la playa. La verdad que actualmente ya pocos saben su origen o su asociación a la cultura hippie y son parte de los muchos souvenirs de California o Baja California.

Debido a las prohibiciones de tomar bebidas alcohólicas en la calle o la playa vemos varios bares con balcones en los que sí esta permitido lo cual está específicamente señalizado y respetado.

Atardecer sobre el pacífico

Empieza a caer el sol y cientos de personas se acercan a ver el maravilloso diario espectáculo.

Debido a una densa nube no podemos ver el momento en que el sol «toca» el agua. Aún así, es un hermoso atardecer y un excelente final del día.

Antes de ir a casa, volvemos a la bahía para ver la bellísima noche y nos vamos despidiendo de este post.

Cuando llegamos a la bahía, ya esta totalmente oscuro.

Ah! Antes de terminar, recuerdan que les mencionaba que San Diego esta a solo 24km de la frontera con Mexico? La ciudad fronteriza es Tijuana y en la tienda de Outlets que esta en la frontera, realmente está en la frontera. En el estacionamiento podemos ver la muralla y las patrullas fronterizas.

En la foto de abajo puede ver al fondo como se extiende la división.

Bueno, con esto nos despedimos de esta primera parte de San Diego y les esperamos la próxima semana para conocer más! No se olviden de subscribir!

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