Cataratas de Yguasu – Una de las 7 Maravillas del Mundo

Esta maravilla del mundo es todo y mucho más de lo que uno imagina. Sorprende, maravilla, asombra, nos quita el aliento y nos estampa una sonrisa tonta en la cara. Es majestuosa, y no se me ocurre otra palabra que define mejor lo que aquí veremos. Si tienen la suerte de venir en avión a Foz de Iguaçu les pido que miren por la ventana y así disfrutar del agujero que se abre en la tierra y del caudal de chocolate y espuma que desciende por esa cavidad en la tierra. Algo que no borraran jamás de su memoria, quedará tatuado en sus retinas para siempre y que además esta «incluido» en su ticket de avión.

No crean que no me di cuenta que la palabra Yguazu esta escrita diferente en el párrafo de arriba. Esto sucede debido a la diferencia idiomática que encontramos en esta triple frontera. Yguasu proviene del guaraní y significa Agua Grande, siendo «Y» agua y «Guasu» grande. En guaraní no existe la letra Z de allí que en guaraní la escritura correcta es la Yguasu. Pero en el blog usaremos el modo más tradicional y en cierta manera, neutro, que es el de «Yguazu». En portugués se escribe Iguaçu y en español Iguazú. Cuando hagan las investigaciones prueben tambien poner Iguassu ya que algunos negocios, hoteles y locales utilizan esta escritura. Hay un punto en la ciudad de Foz donde hay 3 carteles uno a lado de otro y cada uno tiene una forma de escritura diferente. Con tanta opción no hay quien no se confunda y haga su propia palabra mezclando un poco de todo.

El lado argentino y el lado brasileño son muy diferentes y es imposible decir si uno es mejor o peor, son diferentes y bellos cada uno a su manera. Habiendo aclarado esto también es importante destacar la dimensión. El recorrido es INMENSO! No se les ocurra recorrer ambos lados en el mismo día ya que el cansancio hará que disfruten menos e inclusive puede arruinar la percepción que puedan tener del lugar.

Recorreremos el lado brasileño en este post…

La lista completa de las 7 maravillas es la siguiente:

1- Las Cataratas del Yguasu (Brasil – Argentina)

2- Parque Nacional de Komodo (Indonesia)

3- Bahía de Ha-Long (Vietnam)

4- Río Subterráneo de Puerto Princesa (Filipinas)

5- Montaña de la Mesa (Sudáfrica)

6- Isla Jeju (Corea del Sur)

7- Amazonia (Bolivia – Brasil – Colombia – Ecuador – Guayana Francesa – Guyana – Perú – Surinam – Venezuela)

Esta es una atracción con infraestructura de altísimo nivel. Aquí todo está preparado para los turistas, en especial para los extranjeros. Carteles en ingles y staff capacitado en todas partes para ayudarlos con sus necesidades.

Esta es una de esas atracciones que serán diferentes cada vez que se tenga la oportunidad de visitarla. Dependiendo de la lluvia las aguas pueden ser más o menos rojizas, también de las lluvias depende la fuerza del agua, es decir, desde donde podemos mojarnos e inclusive «descubrir» saltos que en tiempos de poca agua ni siquiera se pueden ver.

Subimos a uno de los modernos buses que nos trasladan hasta las Cataratas. Este ómnibus se encuentra ya dentro del parque y realiza varias paradas en el camino, las paradas corresponden a otros recorridos como son el famosísimo MACUCO, el cual nunca me animé a hacer pero uno de los más recomendados. Una balsa nos lleva por agua hasta los más cerca que la seguridad permite. Una actividad digna de los amantes de la adrenalina. Todo esto se paga por separado y los precios son bastante internacionales por decir de una manera.

El bus esta preparado para disfrutar de la selva. Se huele la selva, se siente, se ve y se respira.

Llegamos a las cataratas y nos recibe el famosísimo Hotel Das Cataratas. Este hotel tiene sus años y es, fue y será siempre uno de los predilectos para la noche de bodas. Se ubica directamente frente a las cataratas y desde sus ventanas se escucha el ruido del agua. Además, al hospedarse aquí se permite ver el amanecer y la vista nocturna de las cataratas cuando el acceso está cerrado para los visitantes. En el 2007 fue completamente reformado y hoy forma parte del grupo Belmond y según cuentan lograron lujo sin excederse, integrando todas las comodidades al estilo del edificio y en relación a la situación en la que se encuentran, es decir, en medio de la selva pegados a una de las maravillas del mundo natural dentro de un parque nacional. No me hospedé allí pero pueden visitar el site. También cuentan con una suite desde donde se pueden ver las cataratas. Surreal no?

Por suerte no modificaron el edificio el cual con su más de 50 años es también patrimonio cultural del parque y forma parte de la memoria e historia de muchísimos visitantes. A pesar que muchos hoteles llevan la palabra Cataratas en el nombre este es el único que se encuentra dentro del parque. Las imágenes aéreas que están en la página web del hotel nos muestran lo cerca que se encuentran.

Frente mismo al hotel descendemos por el primero de los camineros, el cual nos lleva a una explanada donde tenemos la primera vista panorámica. Este no es el más popular para empezar el recorrido, sino uno que se encuentra a poquitos metros más adelante. Les recomiendo empezar por este ya que hay menos gente y se puede disfrutar mejor.

En este lugar, en el techito que se ve a la izquierda, se pueden comprar los tickets para realizar rappel y escaladas por arboles.

Desde aquí podemos ver pequeñas cascadas que de pequeñas no tienen nada, opacadas por la inmensidad de las otras estas quedan olvidadas, pero yo las menciono, para que no sufran.

El montículo que se ve al centro a la izquierda es la Isla San Martin, a la que se puede acceder desde el lado argentino. Todo lo que vemos «del otro lado» corresponde al lado argentino. Al ver los mapas es más fácil de comprender.

Aquí se ve una foto de uno de los botes llegando a la isla. Esto también depende de la cantidad de agua, hay veces no es seguro el traslado de personas y en ese caso los viajes se suspenden.

Allí podemos ver el hotel de las cataratas del lado argentino. Es el Sheraton y ofrece una vista panorámica de las cataratas. También tiene sus años y actualmente se encuentra en reformas.

Creo que es imposible describir lo que se siente estando allí. Visité las cataratas toda mi vida, desde que tengo memoria. En ocasiones tuve tanta pereza que me quede en el mirador principal y allí pase alrededor de 4 horas esperando que las «visitas» que llevé a pasear terminen su recorrido y regresen a el punto de partida.

Hubieron años en los que fui más de cinco veces del año y también periodos en los que no fui por dos años seguido. No hubo una sola ocasión en la que no haya caído rendida a los pies de la inmensidad. No hubo una vez en la que no me haya hipnotizado el sonido de las aguas o el movimiento del viento en las hojas de las plantas que se tocan en la espuma blanca de las cascadas.

No hubo visita en la que no agradezca al cielo por darme la oportunidad de estar allí y no creo que llegue el día que ver las Cataratas no me haga creer más en Dios y maravillarme con la naturaleza que el creó.

«Más poderoso que los truenos de las aguas, más poderoso que las olas del mar, así es el Señor en lo alto, es poderoso» Salmo 93

Dios es siempre más grande que todos nuestro problemas.

Así reza la piedra ubicada en uno de los camineros que nos pasean por la Cataratas del Yguazú.

Hay algo que no se puede describir, un sentimiento extraño. Algo entre belleza y majestuosidad. La naturaleza nos envuelve y nos susurra en el idioma que solo nuestro lado más natural entiende. Algo que nos une y habla el idioma de nuestros sentimientos más profundos, los revuelve y esa masa de amor hierve dentro y se escapa por los poros. No se explica, se siente.

Después de meditar y maravillarnos no nos queda más que continuar el recorrido. Somos turistas y no podemos parar. Enseguida nos encontramos con nuestros hermanos turistas y volvemos a la realidad. Aquí existe puntos donde literalmente formamos fila para tomarnos una foto. No se preocupen, existen muchos puntos donde se pueden tomar fotos, no paren solo porque todos paran, porque probablemente todos paran porque alguien para.

Desde este punto ya podemos ver a la izquierda la «Garganta del Diablo» como se llama a la especie de «U» que se forma al final del recorrido, el punto donde las aguas nos mojan y desde donde podemos satisfechos dar por terminado el recorrido. La mejor experiencia que se puede tener, y es tan , tan «cercana», que cuando las aguas están muy altas este ultimo tramo se cierra al publico por cuestiones de seguridad.

Aquí también se puede contratar el servicio de fotógrafos profesionales que en cuestión de minutos toman e imprimen la foto con la calidad que una de las 7 Maravillas del Mundo Natural se merece.

El animal o mascota del parque es el coatí, un simpático animal que anteriormente se encontraban en cada rincón del parque. En esta visita ya no los vi pero dicen que del lado argentino aun están por todas partes. Lo que sucedió es que el parque tuvo que intervenir ya que todos los turistas alimentaban a estos simpáticos peludos y estos empezaron a romper las bolsas de los visitantes y en muchas ocasiones arañandolos o lastimándolos. Eventualmente los coatíes empezaron a tener problemas de salud ya que lo que los humanos les daban consistían en panes de harina blanca o cualquier resto de comida sin tener en cuenta que estos son animales salvajes y la harina no se encuentra en su dieta natural.

En el parque se pueden ver carteles que advierten que no se los debe alimentar.

Desde aquí ya podemos ver la pasarela que nos lleva al centro mismo de la acción. No se engañen por las fotos, el recorrido es mucho mas largo de lo que parece así que ni se les ocurra llevar ropa o zapatos incomodos.

Cuenta la leyenda que existía una gigantesca vibora llamada Mboi que vivía en el río. Una vez cada año todas las tribus de indígenas se reunían y elegían a la doncella más bella para ofrecerla como sacrificio a Mboi. En una ocasión un joven llamado Tarobá, hipnotizado por la belleza de Naipí, la doncella elegida ese año, decidió convencer a los jefes de las tribus para no realizar el sacrificio. No lo logro entonces ideó un plan para rescatar a Naipí a la media noche y escaparse con ella.

Mboi descubrió el plan y en su furia se sacudió tan fuerte que partió la tierra formando las cataratas. Para castigarlos convirtió a Tarobá en los arboles que se encuentran arriba y a Naipí, inspirada en su cabellera, la trasnformó en la cascada, así condenó a los amantes a nunca encontrarse. Al terminar Mboi se escondió en la Garganta del Diablo para vigilar a los amantes. Aun así, cuando el sol brilla tanto logra superar el poder de Mboí y un arco iris los une en silencio y nosotros somos testigos.

Al ingresar al desfiladero, vemos a la izquierda el «final» del recorrido. La torre que se ve cuenta con 3 niveles de miradores. Se llegan a ellos por ascensor.

Aquí nos empapamos. Se pueden adquirir ponchos y mucha gente ya va preparada con impermeables. Pero estén seguros que los zapatos se mojarán por completo. Están avisados.

Se ve en las fotos que la cámara se moja cada vez más.

Desde este punto si miramos a un lado tenemos esto:

Si miramos al otro lado tenemos esto:

Vamos al ascensor y llegamos al primer mirador. El que nos permite llegar a la pared misma.

Desde el segundo nivel la vista cambia un poco y vemos esto:

Pero desde el tercer nivel ya es la vista bastante distinta.

Nos asusta un poco saber que estuvimos tan al borde y aun así no nos arrepentimos de haber ido.

Alto no?

Aquí caminamos un poco y llegamos al lugar desde donde tomamos los buses para regresar. En este punto un mirador y un restaurant nos invitan a descansar antes de regresar a casa.

«Puedo decirle Frederico Engel, que estas maravillas alrededor de las cataratas no puede continuar perteneciendo a un particular. Santos Dumont. 25 de Abril de 1916»

«Las alturas no me intimidan. Santos Dumont»

Santos Dumont es considerado el «padre de la aviación» en Brasil. Brasileño, hizo sus estudios en Paris. A sus 43 años visitó las Cataratas y quedó extasiado con su belleza. Utilizó todo el poder y la influencia que tenia para convencer al gobernador de expropiar estas tierras que en aquel momento pertenecían al uruguayo Jesus Val.

Pasó así a ser considerado el padrino de las Cataratas de Iguazú y esta estatua recuerda la hazaña.

El parque nacional protege en su área a más de dos mil especies de plantas y más de 400 especies de pájaros. La protección del área se da de manera conjunta con Argentina, ya que todo lo que un lado haga afecta al otro. Esto obviamente se refiere al cuidado en el uso de agro-toxicos, la caza de animales o la tala de arboles. Todo afecta al ecosistema del lugar.

Es en este lugar donde se disfruta de una cena en los días en los que hay luna llena. El recorrido de luna llena es llamado «Luau» en portugués y se puede reservar la cena con antelación o comprar la entrada en la noche que se visita. Lastimosamente en esta parte tropical del planeta el clima es impredecible. Ese mismo día que visité era luna llena, volví a la noche y al llegar a las puertas del parque una tormenta se desató y nos recomendaron esperar que pase antes de adquirir la entrada. Si el cielo esta nublado la luz no es la misma y el espectáculo no tiene el mismo esplendor. La tormenta no pasó y la visita quedó pendiente para otra ocasión.

Como ven, el parque es tan grande que igual se disfruta de tranquilidad en cualquier punto del recorrido.

No quiero olvidar de mencionar que también se puede sobrevolar en helicóptero. Este servicio se encuentra en la entrada misma del parque.

Si van en su propio vehículo les recomiendo parar en este lugar. Una especie de exposición de las artesanías propias del lugar y entre lo más curioso se encuentran gigantescas obras de arte hechas a base de piedras obtenidas de la zona.

Estos arboles tienen más de un metro y medio!

Miren la mano como referencia del tamaño.

La foto de arriba pertenece a mi parte favorita del lugar. Es un fósil. Sí, un fósil. Un árbol o pedazo de tronco fosilizado con miles y miles de años de antigüedad. Sí, también el precio es de miles y miles de ceros. Pero se encuentran fósiles, piedras y artesanías de menor tamaños, accesible a todos los bolsillos.

Una foto tomada a la noche de la entrada del parque el día que la tormenta no me permitió la visita nocturna. Con esta foto nos despedimos del lado brasileño. Al día siguiente la luna seguía llena y entonces con el cielo ya despejado nos dirigimos al lado argentino para hacer el recorrido nocturno.

Cruzamos el puente que une Argentina y Brasil. El puente lleva el nombre de Tancredo Neves y pasa sobre el río Iguazú uniendo a la ciudad de Puerto Iguazú del lado argentino y Foz do Iguaçu del lado brasileño.

Nuestra puntualidad nos premió con uno de los atardeceres más bellos que tuve la oportunidad de ver. Parada obligatoria para tomar una fotografía donde la pintura nos marca el limite entre un país y otro.

Antes que la oscuridad absoluta nos impida tomar fotografias logramos llegar a la entrada del parque y destacar su belleza.

En este cartel explicativo es más facil diferenciar los circuitos de recorrido del lado brasileño y argentino.

Estos son los integrantes de nuestro grupo, los que iremos a disfrutar de la belleza de la oscuridad absoluta, los sonidos anónimos de la selva y la humedad que se mete en los pulmones y nos recuerda que el aire puro existe.

Por esos motivos de la vida mi trípode no funcionó y tuve que tomar las fotos apoyando la cámara en extraños lugares donde debido a que las pasarelas son de madera o metal el paso de los visitantes hacia que la larga exposición sea imposible. Aun así logre estas dos instantáneas. No hacen justicia a lo que en realidad se ve. Pero nos da una idea.

En realidad el cielo no es azul, sino mucho más oscuro y las aguas también son más oscuras. Tienen una tonalidad platina que son regalo de la luz de la luna que las baña. A pesar de que sabemos que la luz viene de arriba yo describiría la escena como una oscuridad absoluta a excepción de las aguas que parecen estar iluminadas desde adentro lo cual les da ese color plateado.

Pueden ver el vapor de agua que aparece al fondo en la foto de abajo.

Al final del recorrido el ticket incluye una especie de brindis celebrando una experiencia de verdad única. Pero que en esta ocasión no pudo ser fotografiada. De todas maneras creo que me perdí de la experiencia intentando fotografiarla. El recorrido es corto y el tiempo no es suficiente en caso de que se quiera hacer varias más fotografías. Es un recorrido preparado para disfrutar y sentir no para fotografiar y vivirlos a través del visor. En caso de que se quiera una fotografía el tour tiene un fotógrafo que se ubica en el lugar ideal y allí armado de un trípode y cámara profesional cobra una suma para entregar en un pendrive, a quien la contrate, una foto de buena calidad.

Antes de terminar el post comparto fotografias de la oportunidad en la que realicé rappel y escalada en el lado brasileño. Las fotos son de unos años atrás así que perdonen la diferencia en calidad.

La caída es de 300 metros y desde allí se pueden ver monos trepando los arboles y una vista única de las cataratas.

Así nos despedimos de Sudamérica hasta un próximo viaje en donde podremos visitar otros lugares! Espero que les haya gustado tanto como a mí y no olviden comentar o realizar las preguntas que tengan!

Hasta la próxima!

Deja un comentario en: “Cataratas de Yguasu – Una de las 7 Maravillas del Mundo

  • enero 13, 2016 en 6:08 am
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    Muy buenas fotos! Conozco el lado argentino, en realidad todas las cataratas están en territorio argenino. Estuve tres días, en carpa, detrás de la Garganta del Diablo. Es indescriptible el paseo por las pasarelas, las de la parte superior en un día, y las de abajo en otro. Crucé en bote a la isla San Martín, todo, de una belleza imposible de describir. Enorme cantidad de nidos de boyeros, tejidos con cerdas, pendientes de los árboles, junto a las caídas de agua… La Garganta del Diablo es un reflejo de la magnificencia de Dios.
    Gracias por las fotos nocturnas. Nunca pude ir en las noches de luna llena. Son muy buenas.

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