Zurich – Recorremos la ciudad

Zurich es una ciudad que a muchos desencanta. Normalmente asociamos la idea de Suiza con paisajes montañosos y acogedoras cabañas. Esto es real, existe, pero no en Zurich.

Zurich es la capital financiera y una de las más importantes del mundo. La ciudad es moderna y sin embargo a pasitos de todos esos paisajes de ensueño. En este post recorremos la ciudad. Sus edificios más importantes y sus paisajes especiales.

Para empezar con su historia, Zurich nace más de 2000 años atrás, como un asentamiento romano.

La Bahnhofstrasse

La calle más famosa de la ciudad es Bahnhofstrasse. Una calle que nos lleva directamente al Bahnof (estación de tren) más precisamente, Hauptbahnof (estación central de trenes). En este caso, empezamos desde la estación de trenes y nos metemos a la ciudad.

Esta calle tiene su fama pues en ella se encuentran las grandes marcas y por ser el centro de compras de la ciudad. Y nos recuerda por que Zurich se encuentra siempre entre los primeros lugares de las listas de ciudades más caras del mundo.

Encontramos entre las tiendas a la oficial de Victorinox.

Victorinox

Victorinox es uno de los productos emblemáticos de Suiza. En inglés inclusive utilizan la palabra “cuchillo de ejército suizo” al referirse a cualquier cortaplumas. Junto con los relojes y chocolates, el cortaplumas suizo tiene ganado su respeto mundial.

En esta tienda encontramos particulares modelos como cortaplumas con piezas de oro o nácar. Además de toda la linea de produtos como son ropas, perfumes y valijas.

La historia de las navajas del ejercito suizo empieza en 1884. Ya existían navajas pero eran fabricadas en Alemania y eran de extrema necesidad pues se había diseñado un rifle que requería del uso de un destornillador. Karl Elsener es quien decide inventar un nuevo sistema para la vieja navaja alemana, con resortes, y proveer de navajas al ejercito suizo. Entonces en un solo elemento tendrían la navaja, el necesario destornillador y pensó en agregar un abrelatas que sería útil para los soldados.

Para ponerle el nombre que conocemos hoy, unió el nombre de su madre, Victoria, a la porción “inox” que corresponde a inoxidable, el acero más utilizado en cuchillería y que utilizó para su creación. En principio se llamaba Elsene Swiss, recién en 1909, cuando fallece su madre y en su honor, decide cambiar el nombre a Victoria. Pero fue recién en 1921 con la introducción del INOX que paso a llevar el nombre que conocemos hoy.

Existen dos grandes empresas con peso al respecto. Una es Victorinox y la otra es Wenger.

Las empresas siempre fueron las únicas proveedoras de navajas del ejercito suizo e inclusive bajo contrato, Victorinox tenia permiso de utilizar la frase “La Navaja Suiza Original” (Makers of the Original Swiss Army Knife), mientras que Wenger utilizaba “La Genuina Navaja Suiza” (The Genuine Swiss Army Knife).

Porqué existían dos proveedores? Pues Suiza es muchos países en uno. Es decir que tiene regiones con mucha historia y “carácter” que la conforma. Wenger estaba en una región (se denominan cantones) y Victorinox en otra. Para no generar problemas se firmó un documento donde establecía a ambas como proveedoras.

Actualmente son la misma empresa, pues en el 2005 Victorinox adquirió a su enorme rival. La fusión se completó en el 2014 cuando se anunció oficialmente que dejarían de producirse navajas con el nombre Wenger, no así otros productos.

Actualmente, el más tradicional y reconocido de todos es el modelo Swiss Champ de Victorinox. Inclusive se encuentra dentro del equipo oficial y estándar de los astronautas de la NASA. A pesar de que siempre se menciona lo de la NASA, la verdad es que debido a la calidad y utilidad de estas navajas, las mismas son utilizadas en varios ejércitos, grupos de rescate y todo tipo de deportes en el mundo. Inclusive se menciona su calidad en películas, como fue el caso de “127 Horas”.

Actualmente este cortaplumas forma parte permanente del Museo de Arte Moderno de Nueva York y Múnich y de otros museos de diseño alrededor del mundo.

Continuamos nuestro recorrido… Tapa de Alcantarilla para nuestra colección.

Como mencionamos en el post anterior, la capital no es Zurich pero esto no significa que todo lo gubernalmente importante se encuentre en Berna. No, Suiza es un país que da mucha importancia a la descentralización y sus edificios se encuentran en todo el país.

Muchos disfrutarán de la posibilidad de corregir diciendo que OFICIALMENTE Berna no es la capital, si no una ciudad federal y que no existe una capital en Suiza, pero para entender esto deberíamos profundizar y no creo que haya necesidad. La verdad es que Berna es capital de facto a pesar de tecnicismos.

La vista desde Lindenhof

Después de toda esta información nos dirigimos a uno de los puntos altos de la ciudad. Desde donde tenemos una vista panorámica y un precioso día que nos permite ver todos los colores de la ciudad.

Este parque se denomina Lindenhof y ademas de ser un enorme, precioso y lleno de árboles y con un mirador, también era donde se asentó un castillo en la época de los romanos.

Las vistas son preciosas y podemos ver el agua, las casitas y prácticamente toda la ciuidad. Pero este no es el único lugar para tener una vista panorámica. Más adelante subiremos al balcón de la universidad, al que podemos acceder a través de un funicular (que no funcionaba el día que visitamos la ciudad), en tranvía o a pie.

El río que vemos es el Limmat.

Vamos bajando a la ciudad

El reloj que vemos al fondo es del reloj de iglesia más grande de Europa y corresponde a la Iglesia de San Pedro. Tiene 8.7 metros de diametro.

La otra iglesia importante es la enorme Grossmünster. Es la que vemos en el fondo en la imagen de abajo. Fue importante durante la reforma protestante y sigue siendo la más grande y céntrica de la ciudad.

Los edificios son todos enormes y bien conservados. La ciudad es bastante limpia y ordenada.

La  hemosa Bürkliplatz

En este caluroso día nos dirigimos a Bürkliplatz. Una plaza con vistas al lago, donde en este día extremadamente caluroso, estaba lleno de barcos con fiestas dentro preparados para salir. Frente a este puerto, al otro lado de calle, se ubica uno de los mercados de pulgas de la ciudad.

Veo las fotos y recuerdo el calor del día. La temperatura estaba cerca de los 30 grados C. No crean que en Europa no hace calor. Hace, y bastante.

Desde aquí podemos ver la cúpula que corresponde a la Opera.

El teatro también se encuentra por aquí cerca.

El museo de arte que se encuentra en trabajos de ampliación.

Otra de las 4 iglesias más grandes es la Predigerkirche. Construida en el 1200 es el edificio gótico más alto de la ciudad.

Como Suiza no forma parte de la Union Europea, estos utilizan su propia moneda, el Franco Suizo, pero sí se encuentra unido a ésta con varios tratados, entre ellos el de libre circulación de personas.

Subimos a la Universidad

Esta es la subida que nos lleva a la Universidad. La subiremos en tranvía y la bajaremos a pie.

Uno de los centros de estudio, la Escuela Politécnica de Zurich que vemos en la imagen de abajo. Su importancia? Pues 21 premios Nobel salieron de este centro de estudios. El más famoso es Albert Einstein que estudió aquí desde 1896 a 1900.

Una curiosidad? La única mujer registrada en la universidad cuando Einstein se inscribió era Mileva Maric , la matemática serbia que más adelante se convirtió en su esposa.

Detrás de este precioso edificio esta la estación del funicular, el cual se encontraba en refacción cuando estuvimos allí.

Aquí, una inmensa explanada frente a la universidad nos permite otra preciosa vista de la ciudad.

Volvemos a bajar para despedirnos

Bajamos por caminos preciosos que unen a varios edificioss de la Universidad y que bajan por pintorescos barrios.

Ya casi cae la noche y es hora de despedirnos. Esperemos que hayan disfrutado y volveremos el lunes que viene con mucho más! No se olviden de subscribir!

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