Mathildenhöhe Rot (Darmstadt) – La roja noche en la Colonia de Artistas

La noche roja se realiza una vez al año y se celebra la Colonia de Artistas, en esta oportunidad se habilitó la exposición de 1914 y la exposición queda abierta hasta Septiembre (esto sucedió en Mayo). Todo lo que deben saber sobre este lugar se encuentra en este post Colonia de Artistas y allí tambien pueden ver como se ve el lugar cuando las luces rojas no lo decoran y el atardecer no es bellísimo con en este día lo fue.

Subimos a la Torre de Matrimonio y pudimos ver la cantidad de gente que había abajo. También existe una pequeña exposición respecto a Ernest Ludwig en honor a quien se hizo esta torre con motivo de celebrar sus segundas nupcias. Dentro, el mosaico de los dos ángeles besándose es una de las figuras más emblemáticas de la ciudad, se pueden ver en todo tipo de souvenir y en esta ocasión formaba parte de las publicidades del evento.

Frente a este mosaico se encontraba el que vemos abajo. El techo dorado con estrellas hace de este sitio uno de los mas románticos y mágicos que se pueden encontrar.

Los focos rojos daban de lleno a mi cámara pero se puede reconocer la piscina de agua frente a la capilla y a la derecha el bosque con arboles que se encuentra frente a la Torre de Matrimonio. Sin duda un evento que cambia totalmente la apariencia de nuestro ya conocido Mathildenhöhe.

La torre cuenta con varios niveles y varias habitaciones, en muchas de ellas se realizaban en esta ocasión exhibiciones o disertaciones al respecto de la exposición.

Caída la noche el color rojo todo lo tiñe y a pesar de aparentar algo lúgubre fue una de las noches más alegres del año. Con música en vivo en distintos ambientes, muchos niños y familias aprovechando el clima cálido para hacer picnics en los alrededores hasta muy entrada la noche.

Teniendo en cuenta que en 1914 empieza la Segunda Guerra Mundial quiero prender una vela virtual por todos aquellos que perdieron la vida en este evento tan particular de la historia pero especialmente quiero encender una vela en el corazón de todo aquel que me lee para que la discriminación de raza, credo, aspecto físico y cualquier tipo de racismo NUNCA contamine nuestras mentes ni nuestros corazones, que nuestros hijos no escuchen de nuestras bocas expresiones despectivas respecto a la apariencia o el origen de los demás.

Somos más que nuestro cuerpo, pero por sobre todo, somos todo menos nuestro cuerpo. Que la historia nos enseñe y que, a pesar que duela, la sigamos recordando para que NUNCA MAS ALGO ASI VUELVA A SUCEDER.

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